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Vulcanología
Cuerpos de magma superficial son identificados en el volcán Etna y podrían desencadenar más erupciones

Cuerpos de magma superficial son identificados en el volcán Etna y podrían desencadenar más erupciones

Utilizando el método de tomografía sísmica en el volcán Etna se lograron identificar al menos 3 cuerpos de magma superficial que alimentarían erupciones futuras. Esto fue publicado por Pasquale de Gori y su equipo, parte del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología, con sede en Sicilia, Italia.

La técnica utilizada se basa en medir la velocidad de propagación de las ondas sísmicas que pasan por la zona. Cuando la onda P, o primaría, experimenta una disminución en su velocidad puede interpretarse como un punto en un estado que no es el sólido. Para los vulcanólogos, estos cambios de velocidad pueden originarse a zonas fracturadas con influencia de fluidos como magma atrapado en zonas fracturas.

¿Cómo se identificaron estos cuerpos de magma superficiales?

El estudio utilizó los registros de la actividad sísmica de los años 2005 y 2019 para definir la estructura interna del volcán. Con ellos, se lograron identificar dos zonas donde la velocidad de las ondas sísmicas disminuía particularmente. Una ubicada entre los 4 y 9 kilómetros de profundidad, y otras dos más pequeñas y superficiales encontradas cerca de los cráteres de la cumbre. Los resultados obtenidos permitieron conocer la existencia de estos cuerpos de magma superficial y saber cuáles han sido los cambios en la estructura interna en los últimos años, así como los procesos que desencadenan las erupciones en el volcán.

cuerpos de magma superficial
Imagen 01: trabajos anteriores ya habían identificado algunos cuerpos de magma involucrados en el emplazamiento de diques magmáticos. 
(Georg F, et-al, 2008)

Trabajos anteriores han demostrado que las erupciones se deben a intrusiones magmáticas acompañados por deformación del edificio volcánico. Ambos procesos se encuentran ligados, ya que una intrusión de magma puede desencadenar desplazamientos, especialmente en la zona oriental del volcán.  Esto último a su vez favorece la descompresión de los conductos volcánicos, lo que facilita la incidencia de las erupciones.

Otros resultados muestran que la zona donde las velocidades de las ondas sísmicas son altas, se encuentra donde las lavas están consolidadas, es decir, la parte antigua del volcán. Con estos datos, se concluyó que el magma asciende desde la litosfera para acumularse en un gran reservorio magmático, presurizando el sistema volcánico. Esto origina una  intensa actividad sísmica, especialmente entre los 4 y 12 kilómetros de profundidad.

Los procesos de descompresión, específicamente en la zona oriental del volcán, ayudan a que el magma ascienda por los conductos volcánicos. La descomprensión de estos cuerpos de magma superficial alimentan las erupciones en los cráteres de la cumbre,  como ha sucedido en los últimos años.

Conociendo el comportamiento del Etna

El volcán Etna es una de las zonas sísmica más activas de Europa, tanto por su complejo sistema volcánico como por ser la zona de contacto entre la placa africana y euroasiática. De acuerdo con el Observatorio Ígneo del Etna, entre 2005 y 2021 se registraron más de 11 mil sismos con magnitudes de 1 hasta 4.8. Sus hipocentros se localizan entre cientos de metros por debajo de la cumbre, hasta los 30 kilómetros de profundidad en la zona poniente del volcán. Esto se ha podido conocer gracias a una amplia red de instrumentos que vigilan al volcán las 24 horas del día desde el año 2005.

cuerpos de magma superficial
Imagen 02:
mapa de epicentros e hipocentros de algunos sismos en el Etna donde se observa que la mayoría de estos tiene su origen en la parte oriental del volcán (Giampiccolo E, et-al 2008)

Con estos resultados, se comprenden de mejor forma los procesos eruptivos que ha experimentado el volcán, especialmente el evento paroxismal de principios de año. Durante esos días, 60 millones de metros cúbicos de magma se convirtieron en grandes fuentes de lava que alcanzaron hasta 2 kilómetros de altura. Otro evento eruptivo de importancia tuvo su origen en cuerpos de magma superficial ubicados a 1 kilómetros por debajo del nivel del mar.

Durante estas erupciones, las microdeformaciones medidas en el volcán fueron las precursoras las erupciones, donde muy probablemente el material magmático procedía de alguno de estos reservorios identificados. Estos estudios, en conjunto con el monitoreo constante del volcán, podrían ayudar a conocer el origen de las grandes erupciones en la zona y su área de influencia.

Instituto de Investigaciones Geológicas y Atmosféricas A.C.

Imagen destacada: Daniele D’Antoni

No dejes de escuchar nuestro podcast donde hablamos sobre el volcán Etna.

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