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Vulcanología
Nacimiento de un volcán en la Ciudad de México ¿los microsismos son la señal de esto?

Nacimiento de un volcán en la Ciudad de México ¿los microsismos son la señal de esto?

Los microsismos en Ciudad de México han traído consigo una gran cantidad de rumores acerca de su posible origen. Desde consecuencia de las obras de ampliación de la línea 12 del metro, extracción de agua del subsuelo e incluso, precursores de un sismo mayor. Una de las teorías que han sonado últimamente es que se encuentran relacionados a actividad volcánica, principalmente del Popocatépetl. Sin embargo la distancia de los epicentros con el volcán (~75 km) a esto improbable. Incluso se ha hablado del nacimiento de un nuevo volcán. Aunque en la historia reciente este fenómeno ha ocurrido en nuestro país (Paricutín, 1943) las probabilidades de que estén relacionados a ello son mínimas. Principalmente a que la zona de la Ciudad de México donde existe mayor probabilidad de que surja un nuevo volcán, no es el poniente, sino el sur de la cuenca de México.

Imagen01: registro de microsismso dentro de la Ciudad de México (Excelsior)

Esto sabido por especialistas como por la mayoría de los habitantes que el nacimiento de volcanes en la Ciudad de México es un fenómeno común. Hace casi 2000 años el volcán Xitle surgió al sur de la cuenca de México. Es más conocido por generar el pedregal de San Ángel y sepultar con sus flujos de lava a la ciudad prehispánica de Cuicuilco. No es casualidad que casi todas las estructuras volcánicas se encuentren en ésta región, conocida como campo volcánico de Chichinautzin (CVC).  Una región que alberga conos de escoria, volcanes en escudo y flujos de lava sumando cerca de 300 estructuras y que tiene la mayor probabilidad de presenciar el nacimiento de un volcán.

Por esto es de suponerse que el surgimiento de un nuevo volcán monogenético (típicos de ésta zona) ocurra en ésta región.  Que se extiende entre el Popocatépetl y el Nevado de Toluca, formando el límite entre el estado de Morelos y la Ciudad de México.

Los trabajos dentro del campo volcánico de Chichinautzin

Algunos estudios han realizado estimaciones de la tasa de recurrencia de erupciones en CVC. Siebe, et-al (2004) menciona que el intervalo entre erupciones es <1700 años y la tasa de erupción para la región es de 0.6 km3/1000 años01. Si la última manifestación volcánica ocurrió hace más de 1700 años, la región del CVC estaría próxima a atestiguar el nacimiento de un volcán. En el año 2008, un estudio realizado en la zona buscó inferir los posibles puntos de mayor probabilidad de ocurrencia de una nueva erupción.  Utilizando la emisión de CO2  en suelos, debido a que se ha observado que la emisión de éste gas se encuentra presente en flujos magmáticos. Incluso, este gas puede considerarse como un precursor de actividad sísmica en zonas con fallas activas.

Los investigadores Hugo Delgado Granados y Roberto Villapando, de la Universidad Nacional Autónoma de México, midieron el CO2 del subsuelo en prácticamente todo el CVC. Para obtener una tasa de emisión del gas, utilizaron una retícula de 10 km por lado con un total de 45 estaciones de muestreo. Con ello cartografiaron un mapa de contornos de concentraciones de flujo de CO2 en la zona de estudio. Luego se analizó la topografía del lugar para ver si coincidían con rasgos como fallas locales o estructuras volcánicas. Los resultados fueron los esperados para la geología, uso y tipo de suelo de la región, a excepción de una estación ubicada en el kilometro 21 de la autopista México – Cuernavaca (MEX95), muy cerca del Colegio Militar, la cual mostró un comportamiento anómalo en su tasa de emisión de CO2.

Dos lugares son candidatos a experimentar el nacimiento de un volcán

El rango del gas en las estaciones fue de 0 a 8.6 [g*m-2-d-1]02, pero para la estación 40 del Colegio Militar, el valor alcanzó los 16.1 [g*m-2-d-1]. Al principio se especuló que se debía a la acumulación de turba orgánica debido a la construcción de la autopista, afectando las mediciones. Sin embargo, éste efecto fue anulado  porque el procedimiento permitía una estabilización del CO2 ambiental y el emitido del subsuelo antes de tomar la muestra. Posteriormente, se tomaron más mediciones para confirmar los valores obtenidos, teniendo los mismos resultados.

Dicha muestra fue tomada el 15 de mayo del 2005. Meses después, el 16 de octubre se registró un sismo magnitud 3.5 con hipocentro a 14 kilómetros y a 3 kilómetros del centro de Tlalpan. Los autores sugieren que la estación de muestreo reflejó un incremento en el valor de flujo de CO2 normal debido a factores tectónicos. Dicha anomalía podría considerarse como indicador de que el sistema de fallas ubicado en ésta zona se encuentra activo y es propenso a generar sismos.  Éste sistema de fallas podría ser el camino de material magmático y ascender a la superficie. Aunque éste estudio señala que la anomalía de CO2 detectada puede ser utilizada como indicador volcánico, resultó ser un precursor del evento sísmico de octubre.

Los investigadores concluyen, que si bien el estudio del CO2 como indicador tectónico y volcánico podría indicar futura actividad en zonas con sistemas de fallas, igualmente puede ayudar a detectar otras estructuras tectónicas que hayan sido sepultadas por el acumulamiento de sedimentos y cenizas a lo largo del tiempo, con lo cual, el conocimiento de la configuración del subsuelo sería ampliado. En cuanto a la posibilidad del nacimiento de un nuevo volcán en la zona de Tlalpan no es concluyente.

La historia tarde o temprano volverá a repetirse

El estudio anterior sugiere que sea tomado como precursor de futuras investigaciones en periodos de tiempo más largos y con áreas de medición más detalladas. Con el fin de confirmar los valores obtenidos, discriminar fuentes de CO2 y saber a ciencia cierta si esa anomalía proviene de una fuente profunda.

Nuestro país es geológicamente activo, y la Ciudad de México se encuentra dentro de una provincia volcánica cuya historia eruptiva se observa en su geografía. Estos estudios deben de ser tomados en consideración para así tener medidas de prevención ante un posible escenario volcánico similar al ocurrido en 1943 en el estado de Michoacán, con la diferencia que en nuestro escenario, el nacimiento de un volcán no sería dentro de un campo de maíz, sino en nuestro patio trasero.

Instituto de Investigaciones Geológicas y Atmosféricas A.C.

REFERENCIAS.

01   Siebe, C., Rodríguez-Lara, V., Schaaf P. & Abrams, M. “Radiocarbon ages of Holocene Pelado, Guespalapa and Chichinautzin scoria cones, south of Mexico City: Implications for archeology and future hazards. Bulletin of Volcanology 66, 203-225 (2004)

02   Delgado-Granados, H., Villapando-Cortés, R. “Método para Pronosticar la Localización de un Nuevo Volcán al Sur de la Ciudad de México”. D.R. TIP Revista Especializada en Ciencias Químico-Biológicas, 11(1): 5-16, (2008)

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