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Vulcanología
Los antecedentes del Popocatépetl; crónica de tres colosos

Los antecedentes del Popocatépetl; crónica de tres colosos

Uno de los volcanes más monitoreados y sin duda, el más icónico de nuestro país es el volcán Popocatépetl. Constituye la segunda elevación más alta de México y cerca de 1 millón de personas vive a 40 kilómetros desde su cráter. El actual periodo eruptivo inició el 21 de diciembre de 1994 tras 67 años de inactividad con la emisión de columnas de ceniza que alcanzaron hasta 3 kilómetros de altura. En 1997, entre el 12 y 16 de diciembre del año 2000, el nivel de alerta se elevo y se ordenó la evacuación de 40,000 habitantes de las comunidades cercanas. Los antecedentes del Popocatépetl no se limitan a las erupciones que actualmente vemos.

El registro de la actividad volcánica data del año 1363 de nuestra era, mientras que su historia eruptiva se remonta a más de 200,000 años. Esto ha sido identificado a través del estudio de antiguos depósitos volcánicos en sus alrededores. Llegando a la conclusión que el actual volcán es resultado la construcción y destrucción de al menos tres antiguos. El Popocatépetl es el único volcán activo de la Sierra Nevada, una cordillera que se originó debido a la migración hacia el sur del vulcanismo. Dicha cordillera alberga montañas emblemáticas como el Iztaccíhuatl, que en realidad consiste en tres antiguos estructuras sobrepuestas, y los volcanes Telapón y Tláloc, entre otros.

La historia geológica del volcán Popocatépetl

Previo al edificio actual, se tiene registro de tres estructuras volcánicas en la zona sur de la Sierra Nevada donde hoy yace el Popocatépetl. El primero de estos edificios se le nombró Nexpayantla o “Volcán Antiguo”, un estratovolcán de grandes dimensiones. Se estima que tuvo entre 12 y 14 km de radio y llego a tener  una altura de 3600 m. Este antiguo cono experimentó una erupción de tipo lateral que se desplazó hacia el sur, originando una gran caldera ovalada.  Los restos del antiguo Nexpayantla constituyen los actuales cerros del Ventorrillo y Tlamacas.

Dentro de la caldera, comenzó la formación del segundo edificio volcánico (“El Fraile”)  por la acumulación de lava, cuya altura estimada era de 5700 m. Este volcán colapsó entre 50,000 y 30,000 años nuevamente con una erupción lateral que destruyó la parte meridional del cono.  Generó una avalancha de escombros que se desplazó hacia el sur y cuyos depósitos se esparcieron por el actual Morelos. Tras este episodio, comenzó la formación del actual cono conocido como Popocatépetl, hace unos 23,000 años aproximadamente.

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Imagen 01: depósito de un flujo piroclástico en la zona de barrancas del Popocatépetl (Imagen de Neil Evangelista)

Los últimos 20,000 años en los antecedentes del Popocatépetl se han estado marcados por cuatro eventos mayores. Erupciones que dejaron depósitos de piedra pómez y ceniza en los valles de Puebla, Tlaxcala y Texcoco. El primero de ellos, aconteció hace 14,000 años, cuando una columna pliniana originada en la actual barranca de Nexpayantla depositó una capa de ceniza de 5 cm de espesor sobre la cuenca de la actual Ciudad de México. La escasa materia orgánica carbonizada en los depósitos sugiere que el Popocatépetl estaba cubierto por un gran glaciar y en sus faldas existía poca vegetación.

Los últimos 5000 años en los antecedentes del Popocatépetl

Las últimas tres grandes erupciones del Popocatépetl acontecieron hace 5000,  2150 y 1100 años antes de nuestra era. La primera y la última, tuvieron un comportamiento similar, con la formación de grandes columnas eruptivas que alcanzaron entre 20 y 25 kilómetros de altura. El viento las transportó hacia el noreste y el colapso gravitacional de las columnas generó flujos piroclásticos en las partes bajas del volcán. Esto se sumó a lahares originados por la acumulación de ceniza y su interacción con agua proveniente de los glaciares y la lluvia.

La segunda de las erupciones (hace 2150) fue efusiva, con la salida de flujos de lava desde el cráter y por conductos en los flancos. Algunos de ellos se encuentran muy cerca de la comunidad de San Nicolás de los Ranchos, en Puebla. Las erupciones del Popocatépetl afectaron asentamientos humanos desde la época prehispánica, y muchas de estas erupciones, coinciden con eventos importantes en la historia de Mesoamérica.

La primera de las erupciones (5000 años atrás) coincide con la fecha de inicio del calendario mesoamericano (3114 a.C.). La segunda de ellas, (2150 años atrás) se encuentra en la transición del periodo Pre-Clásico y Clásico (800 – 215 a.C.) Mientras que la tercera erupción, ocurrida hace 1100 años, también coincide con el cambio entre el periodo Clásico y Post-Clásico (año 900 de nuestra era).

El impacto de las erupciones del Popocatépetl en las poblaciones humanas

Los flujos piroclásticos afectaron a zonas urbanas cercanas, como el antiguo centro ceremonial de Tetimpa, ubicado en las laderas orientales del Popocatepétl. Para algunos es llamada la Pompeya Mexicana, fue un  lugar donde el volcán jugaba un papel importante en su sistema de creencias y rituales. Se han encontrado tumbas orientadas intencionalmente hacia el Popocatépetl y junto a estas, un adoratorio que a juzgar por su apariencia, asemeja mucho al coloso. Dicho asentamiento, hoy se encuentra cubierto por un depósito de caída de ceniza y pómez de un metro de espesor. Aunque aún se debate si su abandono fue dado de manera paulatina o debido a actividad volcánica.

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Imagen 02: excavaciones en el sitio de Tetimpa, Puebla. (INAH)

La historia del centro del país está íntimamente relacionada a los antecedentes del Popocatépetl y su estilo eruptivo. Entender su comportamiento en el pasado, nos ayudará a inferir su actividad en el futuro. Por ello, con el estudio de sus erupciones se han podido realizar y actualizar mapas de peligros volcánicos, herramientas indispensables en la prevención de desastres. Vivir junto a uno de los volcanes más activos del planeta es una clara llamada de atención para especialistas como para la población en general. Un llamado para recordar que la historia de la “montaña que humea” no ha cesado,  y que sin duda las huellas de nuestra sociedad pasarán a formar parte de un nuevo depósito volcánico.

Instituto de Investigaciones Geológicas y Atmosféricas A.C.

Referencias.

Barnes-Portillo, B. Modelización de lahares y diseño de estructuras de contención en el volcán Popocatépetl (México), Tesis Master en Ingeniería de caminos, canales y puertos, 2015-2016. Universidad Politécnica de Madrid.

Macias, J.L. Geología e historia eruptiva de algunos de los grandes volcanes activos de México” Boletín de la Sociedad Geológica Mexicana. Tomo LVII, Núm 3, P. 379 – 424. (2005)

Uruñuela-Ladrón de Guevara, G., Plunket-Nagoda, P. Testimonios de diversos tipos de abandono en Tetimpa, Puebla.

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