diciembre 4, 2020

IIGEA

Instituto de Investigaciones Geológicas y Atmosféricas A.C.

Potencial tsunami en Alaska derivado del calentamiento global.

El geofísico Gabe Wolken y su equipo de investigadores enviaron una carta al Departamento de Recursos Naturales advirtiendo sobre un potencial tsunami en Alaska. La razón no serian los frecuentes sismos que ahí se presentan, sino el derretimiento acelerado de los glaciares que ha desestabilizado grandes secciones de paredes rocosas. De seguir fracturándose, un enorme deslizamiento ocurriría en la zona, amenazando la costa sur del estado.

Esta conclusión derivó de analizar imágenes satelitales y varias expediciones a la zona de Barri Arm, una ensenada ubicada en el estrecho del Príncipe William. En ella, se pudo observar que el glaciar Barry ha retrocedido como consecuencia del calentamiento global actual. Esto ha generado que las paredes del fiordo pierdan el apoyo proporcionado por el hielo, generando pequeñas fracturas que podrían derivar en un deslizamiento.

potencial tsunami en Alaska
Imagen 01: Mapa que muestra algunas de las ciudades que podrían ser afectadas por el tsunami. Sin contar a Anchorage, un total de 10 mil personas pueden ser afectadas directamente. National Wheater Service.

Si la zona sufre un deslizamiento de tierra repentino, podría lanzar millones de toneladas de rocas hacia el fiordo Harriman, lo que detonaría un gran tsunami. De acuerdo con el autor, es imposible determinar el tamaño y la probable fecha de ocurrencia de éste. Sin embargo, los tsunamis producidos por deslizamientos en la región no son fenómenos desconocidos en Alaska.

En 1964, un potente sismo de magnitud 9.2 Mw produjo un deslizamiento que generó un gran tsunami en la región de la ensenada de Valdez, a 70 kilómetros de Barry Arm, de acuerdo con testigos, la altura del evento pudo sobrepasar fácilmente los 300 metros. Sin embargo, esa ola no causó víctimas debido a que la zona estaba despoblada en ese entonces.

Los efectos del potencial tsunami en Alaska.

Actualmente, la zona que sería afectada incluye áreas recreacionales, de pesca y residenciales, incluyendo que se encuentra en la ruta de varias lineas de cruceros turísticos. Todo esto derivado del aumento en la población y la infraestructura local.

Dependiendo del tamaño del deslizamiento, el potencial tsunami en Alaska podría afectar varias comunidades costeras, mientras que la variación en el nivel del mar en zonas de Anchorage y Valdez, afectaría instalaciones marítimas en el puerto más importante del estado, aumentando los efectos económicos y sociales.

El monitoreo continuo de los glaciares comenzó con la llegada de la tecnología espacial, sin embargo, no se habían enfocado en el grado de deformación derivada del derretimiento y posterior retirada de estos cuerpos.

Entre los meses de mayo y septiembre, utilizando técnicas de interferometría, se calculó el desplazamiento del glaciar, así como el estrés en las paredes del fiordo. Los resultados muestran que entre 2 y 3.5 cm de deformación fueron registrados, lo que indicaría un cambio sustancial en la distribución del peso del hielo.

Esto motivó a que Wolken enviara una carta a las autoridades locales y estatales con el fin de advertir del potencial riesgo.

Como respuesta, el National Wheater Service, agencia dependiente del NOAA, lanzó una página de internet donde describe el área de potencial riesgo, así como respuesta frecuentes relacionadas con rutas de evacuación y recomendaciones en caso de presentarse «señales» de un tsunami. Todo esto a modo de preparación ante un evento que se encuentra latente y es desconocido por muchos.

potencial tsunami en Alaska
Imagen 02: Vista aérea del fierdo Barri Arm, a la derecha se observan dos deslizamientos derivados del deshielo y las fracturas en las paredes rocosas. Gabe Wolken, Junio 26 2020.

Implicaciones a nivel mundial.

Para los investigadores, probablemente estamos entrando en una era donde se tiene que investigar y monitorear a los glaciares como fuentes de tsunamis, a la par de otros fenómenos como los volcanes y los sismos. Algo que pone en jaque otras regiones del mundo.

En zonas el campo de hielo de la Patagonia, la tasa de derretimiento ha ido en aumento en los últimos años. Como consecuencia, se han producido algunas derrumbes en las paredes de los fiordos que comunican estos glaciares con lagos ubicados en sus frentes. Esto podría afectar a zonas turísticas como el Lago Argentino, uno de los puntos más visitados en Sudamérica. Donde miles de personas acuden cada año para observar el afamado Perito Moreno, uno de los muchos glaciares dentro del parque nacional.

Como conclusión, los tsunamis ocurridos en la historia reciente nos han mostrado el gran riesgo que presentan para las zonas que afectan. Ahora con el cambio climático, es importante extender la vigilancia ante un escenario donde una alerta de tsunami no esté acompañada de movimientos sísmicos o volcánicos. Lo que aumentará la complejidad de su prevención y mitigación.

Referencias.

  • Schaefer, L.N., Coe, J.A., Godt, J.W., and Wolken, G.J., 2020, Interferometric synthetic aperture radar data from 2020 for landslides at Barry Arm Fjord, Alaska (ver. 1.3, October 2020): U.S. Geological Survey data release, https://doi.org/10.5066/P9Z04LNK.
  • Stuefer, M., Rott, H., & Skvarca, P. (2007). Glaciar Perito Moreno, Patagonia: climate sensitivities and glacier characteristics preceding the 2003/04 and 2005/06 damming events. Journal of Glaciology53(180), 3-16.

Instituto de Investigaciones Geológicas y Atmosféricas. A.C.