agosto 8, 2020

IIGEA

Instituto de Investigaciones Geológicas y Atmosféricas A.C.

Campi Flegrei: bajo la sombra de Yellowstone.

Por: Luis Fernando López Zamora

Los súper-volcanes son uno de los temas en la geología que han llamado más la atención, tanto de los especialistas como de la población en general, en el mundo se conocen una docena de estas grandes estructuras estando la gran mayoría ubicados en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, sin duda el más conocido se localiza en la zona del Parque Nacional Yellowstone, en los Estados Unidos, famoso por sus grandes geiseres que ha sido objeto de estudio desde que fueran descubiertos por exploradores europeos en el siglo XIX. Sin embargo, existen otros ejemplos que al igual que su análogo estadounidense pueden representar una amenaza para la vida de la humanidad tal y como la conocemos.

Uno de estos súper-volcanes se encuentra justo bajo las ruinas de las ciudades romanas más famosas tras de Roma: Pompeya y Herculano fueron sepultadas bajo las cenizas del volcán Vesubio en el año 79 de nuestra era, siendo la mayor erupción volcánica ocurrida en la Europa continental en los últimos 2 mil años, no obstante, el volcán Vesubio comparte ubicación con un volcán que haría ver como una pequeña fumarola a la erupción del  79.

Este súper-volcán es conocido como Campi Flegrei o los “Campos Humeantes”, haciendo referencia a las fuentes termales ubicadas en la región que rodea a la bahía de Nápoles, en Italia. Sus dimensiones oscilan entre los 12 y 15 kilómetros de diámetro y puede observarse a través de una gran cantidad de cráteres volcánicos cubiertos por lagos, así como una buena cantidad de conos de escoria. La más reciente erupción se dio la mañana del 29 de septiembre de 1538 cerca de la antigua ciudad de Tripergole originando una pequeña montaña de pómez y ceniza llamada “Monte Nuovo” que alcanzó 130 metros de altura en unos pocos días. Tras este episodio, la actividad volcánica se manifiesta a través del  fenómeno denominado “Bradisismo” que consiste en el ascenso y descenso lento de la superficie a causa de la cámara magmática bajo la región, como consecuencia amplias zonas portuarias hoy en día se han elevado más de 3 metros.

Imagen 1: Vista satelital de la bahía de Nápoles. A la derecha se observa el volcán Vesubio y en la parte superior las estructuras volcánicas de Campi Flegrei, si bien la mayoría de la caldera se encuentra debajo del nivel del mar.

Pero la actividad de este coloso no se limita a pequeñas erupciones y cambios en la superficie. Hasta el día de hoy se han documentado dos mega erupciones acontecidas hace 36 mil y 12 mil años. La más antigua de ellas es conocida como la “Ignimbrita Campaniana (IC)” que depositó entre 100 y 150 km cúbicos de ceniza en el centro y oriente de Europa. Haciendo una comparación, la erupción más grande, registrada en la historia moderna, fue la del volcán Tambora en Indonesia durante el año de 1815, los depósitos de ceniza y material arrojado se calculan en 50 km cúbicos siendo tres veces más pequeña comparada con Campi Flegrei, aun así, fue responsable de la muerte directa e indirecta de cerca de 92 mil personas. La liberación de una gran cantidad de dióxido de azufre, que alcanzó la estratosfera y fue dispersado por todo el mundo, ocasionó que la radiación solar fuera repelida disminuyendo la temperatura global promedio, teniendo efectos climáticos en todo el mundo, principalmente en Europa y Norteamérica, así el año de 1816 fue conocido como el “año sin verano”. Por tal motivo la erupción de hace 36 mil años tuvo efectos  que casi llevaron a la extinción de una de las especies humanas más conocidas de Europa: los neandertales.

Un estudio publicado por vulcanólogos, de la universidad de Berkeley en 2015, señala que la erupción IC coincide con el final del declive de los neandertales en Europa. Esto debido al estrés ambiental asociado con la erupción, principalmente en la parte central y oriental del continente, donde las poblaciones paleolíticas vieron un considerable descenso en el número de individuos comparado con los neandertales de la zona occidental donde se han localizado artefactos y utensilios asociados a grupos de neandertales con una antigüedad de aproximadamente de 25 mil años, lo que sugiere que no fueron afectados por la erupción. Si bien se concluye que la IC por si sola fue insuficiente para causar la extinción de esta especie humana, el enfriamiento causado por la actividad volcánica pudo influenciar considerablemente en ella sumado a la llegada de los humanos modernos y su posterior competencia por los recursos naturales de la región.

Hoy día, la zona de Campi Flegrei se encuentra poblada por más de 3 millones de personas que viven dentro del área metropolitana de Nápoles. Se estima que cerca de medio millón de personas viven dentro de la caldera, por lo que esta zona es considerada como una de las más vulnerables a  los efectos de una erupción volcánica en el próximo medio siglo, tanto por Campi Flegrei como por el Vesubio, localizado a menos de 20 kilómetros del borde de la caldera. Sumado a esto, la región es uno de los puntos turísticos más importantes del continente, donde miles de personas viajan anualmente para observar las innumerables ruinas romanas, castillos medievales y los espectáculos volcánicos como el cráter de Solfatara o el domo volcánico de Cuma, donde es posible observar sitios arqueológicos.

Imagen 2: Vista general de la bahía de Nápoles donde viven más de 3 millones de personas, las cuales se verían afectadas directamente en el caso de una erupción volcánica en la zona.

Comparado con su análogo estadounidense, este súper volcán es tres veces más pequeño, por lo que en el caso de presentarse una erupción como la de hace 36 mil años no representaría un riesgo a nivel global, pero sí lo haría a nivel regional, afectando a toda Europa de manera directa.

Los vulcanólogos del Observatorio Vesubiano en Nápoles, así como del Instituto Internacional de Vulcanología de Roma, monitorean continuamente la zona, principalmente las tasas de deformación de la superficie causado por el bradisismo regional, se estima que en los últimos 300 años, la zona se ha elevado unos 2 metros asociándolo a la inyección de magma dentro de la cámara magmática del volcán. De igual forma se estudia la composición de los gases presentes en las fumarolas y con ello determinar cuál es la procedencia de estos, de tratarse de una fuente más superficial se hablaría de un nuevo cuerpo de magma.  

Día a día, el entendimiento de los súper-volcanes va avanzando al conocer cuál es su comportamiento, sin embargo aún falta mucho por conocer a estos gigantes dormidos, así lo dicen los responsables de su vigilancia, quienes están vigilando las señales que se puedan presentar ante una erupción de Campi Flegrei:

 “La reactivación no nos tomaría por sorpresa debido a las muchas señales que se dan previo a estas, lo que es preocupante es la cantidad de personas que hoy día se localizan dentro del área de mayor afectación, por lo que es muy probable que los protocolos de evacuación sean rebasados ante una escenario de mayor magnitud”

Así lo dicen en el último reporte emitido en noviembre de este año. Lo que queda es esperar que estás señales puedan ser interpretadas de forma correcta para actuar con antelación, algo que sin duda alguna es una ventaja que tenemos en comparación con los antiguos neandertales.

Referencias:

  • Fedele, F. G., Giaccio, B., Isaia, R., & Orsi, G. (2002). Ecosystem impact of the Campanian ignimbrite eruption in Late Pleistocene Europe. Quaternary Research57(3), 420-424..
  • Lowe, J., Barton, N., Blockley, S., Ramsey, C. B., Cullen, V. L., Davies, W., … & Lane, C. S. (2012). Volcanic ash layers illuminate the resilience of Neanderthals and early modern humans to natural hazards. Proceedings of the National Academy of Sciences109(34), 13532-13537..
  • Rosi, M., Papale, P., Lupi, L., & Stoppato, M. (2003). Volcanoes: Buffalo.